La Unión Europea está estudiando la aplicación de una tasa de importación a una serie de productos provenientes de países con bajos estándares en el control de sus emisiones de gases de efecto invernadero. La iniciativa es parte de una serie de medidas que se discutirán en julio y que buscan alinear la economía de la eurozona con metas de reducción de emisiones más estrictas para 2030. La tasa afectaría importaciones de productos como acero, cemento y aluminio, que demandan altos consumos de energía en sus procesos de elaboración. La tasa estaría basada en los costos por emisiones de carbono que enfrentan los productores europeos. La propuesta apunta a que los importadores de estos productos adquieran certificados especiales vinculado al Sistema de Transacción de Emisiones de la UE. La medida entraría en vigor tras un período de transición de tres años.

 

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