Promediando la semana, el Banco Central publicó el Informe de Política Monetaria, más conocido como IPoM. Seguramente usted ha escuchado en muchas oportunidades este informe, pero no tenga muy claro qué significa. En estas humildes líneas, trataremos de explicar de qué se trata y, sobre todo, porqué es tan importante.

Lo primero que debemos entender es el rol que tiene el Ente Emisor en la economía. Por su mandato constitucional, su objetivo es velar por la estabilidad de precios y la estabilidad financiera. Para lo primero, ha definido lo que se denomina “esquema de objetivo de inflación” que, para nuestro caso, se explicita en mantener la inflación controlada, tal que, en un plazo entre 12 y 24 meses converja al 3% interanual. Esto es sumamente importante, ya que, si se fijan, la tarea de la política monetaria no es mantener la inflación en 3% HOY, sino utilizar todas las herramientas disponibles para que el día de MAÑANA ésta llegue a ese 3%.

¿Por qué el Central no se preocupa de la inflación hoy, pero sí la de mañana? Eso es una buena pregunta, cuya respuesta es bastante sencilla para quienes conocemos los mecanismos de la política monetaria, pero no necesariamente para el ciudadano de pie. Esto ocurre por dos razones: (i) en el corto plazo la inflación se puede mover por diversos motivos, muchos de los cuales no tienen mucho que ver con la política monetaria: sequía, paro de trabajadores portuarios, cambios en la estructura tributaria, desastres naturales, etc. Intentar controlar estos vaivenes implicaría mucha volatilidad en la tasa de interés, con poca eficiencia y quizás haciendo más daño que bien. La otra razón es que (ii) la política monetaria actúa con rezago, es decir, los efectos de un movimiento durante este mes demorarán en consolidarse completamente en la economía. ¿Cuánto? No poco. Según algunas estimaciones, los efectos totales se debiesen observar entre 6 y 8 semestres luego de aplicarse los movimientos.

En esta línea, para poder, entonces, cumplir con su objetivo, es importante tener muy analizada las condiciones macro y microeconómicas actuales, pero también tener un escenario respecto al comportamiento que tendrían estas variables en el futuro. Esto no quiere decir que el Central tenga la bolita de cristal (nosotros tampoco), sino que, mediante el estudio del pasado (local y externo) proyecta las dinámicas más probables que la economía experimentaría durante los próximos trimestres. En un ejercicio de transparencia nace el Informe de Política Monetaria, en el que se deja disponible a todos los interesados el resultado de los análisis y también de las proyecciones, permitiendo que eventuales cambios en las condiciones monetarias puedan ser previstas por todos los agentes económicos (empresas, personas, estado), para que actúen en consecuencia y optimicen sus decisiones de consumo, ahorro e inversión. 

Este informe se publica cuatro veces al año (marzo, junio, septiembre y diciembre), contiene análisis de primer nivel y estudios económicos aplicados de primera línea, en la frontera del conocimiento de mi querida ciencia social. Además, funciona como una especie de “rendición de cuentas” frente al Senado de la República, ya que el Presidente del Consejo del Banco Central debe presentarlo a la comisión de Hacienda de la cámara alta. Todo el proceso, desde la elaboración, publicación y presentación cumple con los más altos estándares de transparencia y calidad técnica, siendo catalogado como uno de los mejores a nivel mundial. Últimamente se ha complementado con resúmenes e infografías, para poder llegar al público menos técnico y así ampliar su llegada a todos los hogares que tengan interés en él. Así como yo espero, a través de esta breve explicación, haber generado interés en querer indagar en este, el informe.

 

Nathan Pincheira

Economista Jefe de FYNSA 

Volver