Hay un dicho en inglés que dice put your money where your mouth is para pedir coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Pues bien, el sector financiero global, a cinco años de la suscripción del Acuerdo de París para detener el calentamiento global, está finalmente sintonizando con el creciente compromiso de empresas y gobierno con avanzar en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Según un análisis de Bloomberg, que cubre unas 140 instituciones de servicios financieros del mundo, este año –hasta mediados de mayo—por primera vez la emisión de deuda, entre bonos y préstamos, destinada a proyectos de energías renovables y otros proyectos limpios superó a los destinados a empresas de combustibles fósiles. 

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