La pandemia ha hecho que las mascarillas se conviertan en parte de nuestra indumentaria cotidiana. Pero pronto no seremos solo los humanos quienes las usemos. Cargill, una de las mayores empresas de alimentos del mundo, planea iniciar en 2022 la distribución de mascarillas para ganado vacuno diseñadas para disminuir las emisiones de metano –un poderoso gas de efecto invernadero (GEI)—por parte de estos animales, un aspecto de la producción ganadera que está bajo presión debido a la necesidad de reducir las emisiones de GEI. Más del 90% del metano es emitido por las vacas a través de sus eructos. Las mascarillas funcionan de forma similar al catalizador de los automóviles, con un par de ventiladores que absorben el metano y lo retienen en un filtro. Las mascarillas pertenecen a Zelp (https://www.zelp.co/), una startup con sede en el Reino Unido, fundada por los hermanos argentinos Francisco y Patricio Norris, que diseño los dispositivos y los fabricará. El ganado es responsable de alrededor del 14% de las emisiones de GEI, incluyendo la correspondiente a la producción de alimentos y pastos para su engorde, según la FAO.

 

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