Esta semana, el INE publicó el IPC correspondiente a octubre, el que mostró un sorpresivo incremento de 1,3% respecto a septiembre, lo que se encontró bastante sobre las expectativas. Nuevamente. Con esto, la variación interanual alcanzó un 6,0%, lo que no se observaba desde el año 2008. En este espacio hemos hecho varios análisis respecto al fenómeno inflacionario que estamos viendo, sus causas y, por supuesto, sus consecuencias. Sin perjuicio de lo anterior, mi idea es mostrar que el aumento de octubre no sigue la línea de septiembre (ni los meses anteriores, por cierto), más allá de que no es motivo para bajar la guardia y/o de obviar que la UF va a subir $433 en un mes.

En primer lugar, uno de los índices subyacentes más importantes (sino el más importante), el IPC sin volátiles evidenció un alza de 0,3% respecto a septiembre. Este mismo indicador mostró una variación de 0,7% el mes anterior, lo que significa que la inflación más “fundamental” fue bastante más baja que el índice total. Un ingrediente que va en la misma línea se relación con los ítems que más aumentaron de precio. Acá hay algo muy relevante, puesto es algo que, por lo menos yo, nunca había visto en una entrega de precios: 0,8 pp del incremento (más de un 60%) fue explicado por solamente dos productos. Sí, leyó bien, dos productos. Estos fueron pasaje en avión, con una variación de 45,4% m/m, el mayor incremento histórico del producto desde el 2009 (actual metodología de muestreo) y paquete turístico, con un alza de 55,8%, también el mayor aumento de la historia. Estas alzas llaman profundamente la atención, porque debiesen responder solamente a cambios de precios entre un mes y otro y no a variables como cambio de toma de precios o reintegro por imputación. Mi colega Jorge Selaive, realizó una interesante comparación de la evolución de este último producto con otros países y concluye que, en Chile, no solamente tenemos un incremento que se ubica muy por sobre la media, si no que además con una volatilidad extremadamente alta. Probablemente un punto para revisar por parte del INE.

Otro punto relevante tiene que ver con el índice de difusión, que es medido por nosotros como el porcentaje de bienes que aumentó de precio. Éste alcanzó un 51% en octubre, bajo el 61% de septiembre y del 58% del mismo periodo de 2020. Es más, se encontró por debajo del promedio de los últimos octubres, el que llega a 57%. Adicionalmente, todos los artículos que desde el comienzo de los retiros han mostrado una alta demanda evidenciaron caídas interanuales, algo realmente inédito en este último tiempo.

Insisto, esto no debe hacernos bajar la guardia y la preocupación por lo que está pasando con los precios, debe continuar, ya que son aquellos con menos recursos los que terminan siendo más perjudicados. Sin embargo, es bueno revisar de vez en cuando un poquito más allá, para no sacar conclusiones equivocadas o para creer que todas las inflaciones son iguales. Si no, pregúntenles a aquellos que encuentran que lo que pasa en Chile es solamente causado por la inflación internacional y para esto solo comparan las variaciones. Absurdo, ¿no?

Nathan Pincheira

Economista Jefe de Fynsa

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