Sin variación. La reserva federal de EE.UU. mantendrá la tasa de interés en los actuales niveles de 0%-0,25% al menos hasta 2023. Esa fue la decisión de la mayoría de los miembros del Federal Open Market Committee en la reunión de marzo. Además, Jerome Powell, presidente de la Fed, recalcó que todavía no es el momento de hablar sobre una reducción en la compra de activos por parte de la autoridad monetaria.

La decisión de la Fed va a contracorriente de un sector del mercado que apuesta por una subida de tasas antes de 2023 y que ha provocado un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, presionando a la baja los precios de las acciones, especialmente de las de crecimiento. 

La Fed espera un alza temporal de la inflación este año –que cerraría en 2,4% este año—para situarse en 2022 en la meta de 2%. Powell dijo que, si bien la economía de EE.UU. ha mejorado su desempeño, quedan sectores aun muy golpeados por la pandemia. El desempleo, por su lado ha bajado, pero todavía hay 9,5 millones de desempleados más que hace un año.

Por otra parte, el Resumen de Proyecciones Económicas (SEP) de la Fed reveló una función de reacción moderada (o lo que el presidente Powell llamó la “función objetivo” de los funcionarios). Para el 2023, el participante promedio del FOMC ve una tasa de desempleo del 3,5%, tres años con inflación en o por encima del objetivo y, sin embargo, no aumenta la tasa de fondos federales (ver gráfico 2). Esta parece una función de reacción más moderada que la que actualmente descuentan los mercados. Por ejemplo, las proyecciones de la Fed para la inflación del PCE son solo alrededor de 15-20 pb por año por debajo del precio actual del mercado y, sin embargo, los mercados ven una tasa de fondos de aproximadamente 0,75% para fines de 2023.

Con todo, las proyecciones de la FED deberían dar a los inversionistas una confianza razonablemente alta en que el crecimiento del PIB y la inflación temporalmente altos, siempre que estén en línea con las expectativas del comité, no darán como resultado aumentos tempranos de tasas, lo que seguiría siendo un buen apoyo para los activos de riesgo y mantener al dólar bajo presión.

 

Las proyecciones de la Fed muestran una combinación de desempleo bajo y tasas reales bajas

Fuente: Goldman Sachs

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