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Hacienda is all in


El ministro de Hacienda anunció una serie de medidas orientadas a reactivar la economía nacional, luego de conocer que el Imacec de octubre había caído 3,4% a/a, provocando que las proyecciones de crecimiento bajaran hasta 1,4%, para 2019, y 1,0% – 1,5% para 2020.

Este programa contempla un monto de US$5.500 millones, los que se descomponen en US$3.025 millones adicionales de gasto público, apoyo a las MiPyMes por US$1.950 millones, reconstrucción del metro y concesiones por US$525 millones y US$500 millones en capitalización a Banco Estado.

Así, el gasto público en 2020 crecería un 9,8% real, bastante por sobre el 3,0% real anunciado en el proyecto original, el alza más importante desde 2009, año afectado por los efectos negativos emanados de la crisis subprime. Con lo anterior, el déficit fiscal efectivo llegaría a 4,4% del PIB. Creemos que este mayor desembolso tendría una incidencia en el crecimiento del PIB 2020 de entre 0,6 y 0,8 pp. Adicionalmente, se modificaría el compromiso de convergencia de balance estructural que el gobierno estableció al comienzo de su mandato (en línea con la Ley de Responsabilidad Fiscal), que contemplaba una reducción de 0,2% del PIB cada año, para llegar a un 1% en 2022. Ahora, se considera que el déficit estructural llegaría a 3,0% del PIB en 2020, el cual se reducirá en 0,5% del PIB cada año, llegando a 2% del PIB en 2022. Con todo, la deuda publica bruta, como porcentaje del PIB, se empinará hasta un 38% hacia finales de 2024 (al 2T19 llegaba a 26,8% del PIB).

De esta manera, las necesidades de financiamiento para cubrir las medidas llegarían a US$16.600 millones. Según el ministro, éstas serían cubiertas mediante emisión de deuda por hasta US$9.000 millones, de las cuales un 40% (US$3.600 millones) serán en moneda extranjera, sumado a US$7.600 millones provenientes de los Activos del Tesoro, también en moneda extranjera. A octubre de 2019, éstos totalizaban US$30.097 millones, de los cuales un 84,74% (US$25.500 millones aprox.) se encontraba denominado en dólares, concentrado principalmente en el FEES y el FRP.

Si sumamos lo anterior, tenemos que, durante el 2020, el Fisco necesitará liquidar en torno a US$11.000 millones, monto similar a las ventas de divisas que en este momento realiza el Banco Central con su programa de intervención cambiaría. Recordemos que la última vez que la autoridad fiscal liquidó tal cantidad de dólares (2009, por US$4.000 millones), lo hizo siguiendo un esquema “similar” al de una intervención, con ventas diarias de US$50 millones. Si bien el contexto de ese momento no es comparable necesariamente al actual, como referencia podemos decir que, ese año, desde el anuncio, el peso chileno se apreció casi un 23% frente al dólar (después de haberse depreciado más de un 30% desde sus máximos en 2008).

En el documento adjunto se detallan todas las medidas anunciadas, por si el lector quisiera profundizar, ya que nuestro objetivo es enfocarnos en los efectos macro.

Nos parece que hoy tenemos un escenario en el que tanto el Central como Hacienda están “all in”. Los esfuerzos económicos que se han realizado y anunciado son cuantiosos, orientados a reactivar la actividad, resguardar la estabilidad financiera y evitar problemas en los mecanismos de formación de precios. De todas maneras, nada de esto será efectivo si no se alcanza una paz (o por lo menos calma) social, mientras nos ponemos de acuerdo en el tipo de país y sociedad que queremos construir hacia el futuro.

 

Equipo de Estrategia e Inversiones