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Informe Visión de Mercados Julio | Entre la FED y la Guerra Comercial


Después de la tregua comercial alcanzada entre EEUU y China en la cumbre del G20 de Japón y el tono más expansivo adoptado por la Reserva Federal, los mercados muestran un mejor desempeño, el que podría extenderse en el corto plazo, pero que sin embargo, no sería sostenible sin una mejora del entorno fundamental para las compañías.

La economía global sigue dando cuenta de una mayor desaceleración económica, con la manufactura global contrayéndose por segundo mes consecutivo en junio.

En este contexto de mayor debilidad económica y escasas presiones inflacionarias, los principales bancos centrales, encabezados por la FED se han abierto a re-implementar medidas de estímulo monetario.

Más allá del giro notable que han mostrado los bancos centrales en los últimos 6 meses y de las presiones que han caído sobre la FED por parte del presidente Trump, creemos que esta postura más acomodaticia se justifica en ausencia de presiones inflacionarias y, de manera preventiva, para lograr un “aterrizaje suave de la economía” y, en el mejor de los casos, para sostener una de las expansiones económicas más largas de la historia.

Si las tensiones comerciales no escalan de aquí en más, los mayores estímulos podrían ponerle un piso a la desaceleración económica. En efecto, las condiciones financieras hoy son bastante más expansivas de lo que vimos a fines de 2018.

Para el caso de la renta variable, las menores tasas de interés, han propiciado una expansión de múltiplos, en momentos donde los resultados corporativos han comenzado a mostrar mayor debilidad, eso a diferencia de 2018, donde las compañías lo hicieron muy bien en términos de resultados, pero las mayores tasas de interés terminaron por comprimir los múltiplos.

Cuán sostenible puede ser esta tendencia, dependerá de los resultados que muestren las compañías en adelante, aunque a juzgar por las estimaciones (que para el caso el S&P 500 apuntan a contracciones en la utilidades en el 2T, después de la contracción ya vista en 1T) parece poco probable, aunque también está la posibilidad de que las expectativas se hayan ido muy al lado negativo y que finalmente los resultados terminen sorprendiendo positivamente.

Aunque puede haber una razón bastante menos intuitiva que termine finalmente en una corrección del mercado. Si la FED es exitosa en sostener la expansión económica y la economía repunta en el segundo semestre, entonces las tasas de interés rebotaran (especialmente la parte larga) y, con ello, los múltiplos volverían a comprimirse.

Es esta misma razón, la que nos hace mantenernos alejados de duraciones más largas en la renta fija.

Finalmente, hoy existe un mayor consenso de que el dólar debería depreciarse, aunque cualquier movimiento en ese sentido se ve limitado por la fortaleza relativa que sigue mostrando EEUU. Más allá de que tendemos a coincidir en lo segundo, todo parece indicar que la tendencia alcista del dólar de la última década estaría bastante agotada y no hay que subestimar a esta altura explicitas referencias de Trump a un dólar más débil, por lo que una rotación de activos hacia fuera de EEUU sería una cuestión de tiempo.

Puede ver el informe completo en el link.

Equipo de Estrategia e Inversiones.