areaa

Informe Visión de Mercados | Noviembre


Los mercados lograron pasar la prueba de octubre, un mes que se preveía volátil, pero donde los principales eventos que tenían el potencial de descarrilar el mercado, esto es: las negociaciones comerciales entre China y EEUU y un Brexit duro, han mostrado una trayectoria más favorable. Una cosa interesante, es que los mejores retornos estuvieron fuera EEUU, lo que es consistente con cierta debilidad vista en el dólar multilateral.

Los resultados corporativos del 3T19 en EEUU, superan las expectativas. Las ventas mantienen una buena dinámica (+3.0% de crecimiento), lo que habla también de una economía que mantiene una buena dinámica, a pesar de la desaceleración reciente, y que aleja los fantasmas de una recesión inminente.

Los datos económicos al mes de octubre, entregan cierta evidencia de que las expectativas de crecimiento han tendido a estabilizarse. El crecimiento del PIB de EEUU para el 3T19 fue de 1,9% superando las expectativas de un crecimiento anualizado de 1,6% y fue solo ligeramente inferior al 2,0% del 2T19. Entre tanto, las medidas de precios se mantienen más bien apagadas.

Indicador líder de la OECD para China muestra indicios de que una recuperación puede estar en curso y, en el agregado, hemos tenido más sorpresas positivas en términos de datos económicos en distintas regiones a nivel global.

En este entorno de moderado crecimiento y presiones inflacionarias contenidas, la Reserva Federal volvió a recortar las tasas de interés en 25 pb, completando de esta forma una baja de 75 pb desde julio de este año, enmarcados en el denominado “ajuste de medio ciclo”. Pero no es todo el esfuerzo que está haciendo la FED. Las compras de bonos en la parte corta de la curva por 60 billones mensuales, y las subastas de liquidez que ha emprendido para precisamente, proveer de liquidez suficiente al sistema, en momentos en que sigue un poco apretada, ya tiene de vuelta el balance por sobre los 4 billones de dólares.

En el frente comercial, EEUU y China acordaron reducir los aranceles de los productos de cada uno en fases a medida que trabajan para llegar a un acuerdo entre las dos partes. Esto podría ir creando las bases para un escenario internacional más favorable de cara a 2020.

Y es precisamente, esta combinación de una política monetaria más expansiva y un crecimiento estable en EEUU, junto con algunos signos de mejora en el entorno global, lo que mantiene el tono más positivo para los activos de riesgo y a las acciones estadounidenses marcando nuevos máximos históricos, tendencia que esperamos se mantenga en adelante.

A nivel local, las protestas sociales de las últimas 3 semanas sin duda tendrán impactos importantes en términos económicos no solo de corto plazo, sino también de carácter más estructural, algo que los activos financieros han comenzado a incorporar con más fuerza. Mientras más se extiendan las protestas y la violencia, mayor impacto iremos viendo en el precio de los activos.

En renta fija local, recomendando una estrategia más conservadora en UF (vemos una oportunidad en el ajuste reciente de las compensaciones inflacionarias) y con una duración en la parte corta a media de la curva.

En renta variable local, una consecuencia inmediata de la mayor percepción de riesgo se ha ido reflejando en la exigencia de una prima de riesgo más alta y, por tanto, en niveles de valorización más bajos. Históricamente, el IPSA ha transado con un premio mayor que sus comparables regionales y emergentes en general, dada su estabilidad económica y política – institucional, que es precisamente lo que hoy está siendo cuestionado. Creemos que es razonable pensar en una eliminación de los premios contra la región pero no un descuento, por lo que bajo es este enfoque nuestro peor escenario estaría en torno a 4.400 puntos para el IPSA. Recomendamos sobre ponderar sectores y compañías que dependan más del ciclo externo y bajar exposición en sectores y compañías más expuestas al ciclo doméstico y sobre todo que tengan riesgo regulatorio.

Para el tipo de cambio, a diferencia de lo que hemos visto hasta ahora, serán los factores locales los que pasaran a tener un peso más importante en la configuración del tipo de cambio local, por lo que no necesariamente veremos que se cierre la brecha que se ha abierto con el dólar global y comparables emergentes.

Más allá de que si es inminente una intervención o no, es interesante saber a qué nivel de tipo de cambio real fueron las anteriores intervenciones de venta de dólares. Ambas ocurrieron a principios de la década del 2000 por factores externos (Argentina y Brasil) y a niveles de tipo de cambio real sobre 100. Extrapolando con un tipo de cambio nominal de $800 estaríamos teóricamente a niveles de 105 de tipo de cambio real, que es zona de intervención en términos históricos. El mercado debería estar viendo esto y puede un primer factor disuasivo para acotar de momento las alzas en $800. Y más allá de una intervención formal, una verbal sería un primer paso importante. No es tan trivial que el TC suba a esta velocidad y ser indiferente. Ya hay evidencia de que esta está alimentando expectativas de inflación.

El informe completo puede leerlo en el siguiente link