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Informe Visión de Mercados octubre


  • En general, la FED sigue ofreciendo un panorama económico interno favorable, con el mercado laboral sólido y la inflación probablemente retornando a la meta del 2%.
  • Así entonces, para las autoridades monetarias estos recortes de tasas se justifican “para proporcionar un seguro contra los actuales riesgos”, que incluyen el débil crecimiento mundial y las tensiones comerciales.
  • Sigue llamando la atención la fuerte división que se advierte al interior del consejo y con el mismo Powell reconociendo que “hay mucha incertidumbre” sobre las visiones del camino que deben seguir las tasas y sobre el panorama económico.
  • Las últimas proyecciones muestran que los funcionarios esperan que las tasas se mantengan en los niveles actuales (1,9%) hacia adelante. Sin embargo, en una señal de disenso, siete de 17 funcionarios pronostican un recorte más en 2019. Otros cinco, en cambio, creen que se necesita un alza de tasas antes del final de año.
  • Así entonces, la trayectoria futura de las tasas de interés dependerá finalmente de la trayectoria que sigan mostrando los datos económicos internos y la evolución de los riesgos geopolíticos externos. En este sentido, el propio presidente de la FED Jerome Powell, se ha mostrado flexible en el sentido de que un flujo débil de datos económicos podría convertir el “ajuste de medio ciclo” en un “ciclo de flexibilización completa”, y que una nueva expansión del balance sería casi un hecho, considerando que la liquidez sigue apretada.
  • Con esto la FED estaría reconociendo que la política monetaria ha sido demasiado restrictiva. La disminución en el exceso de reservas ha coincidido con la presión al alza sobre la tasa efectiva de fondos de la FED frente a la tasa de interés pagada sobre el exceso de reservas (IOER), lo que también puede estar contribuyendo a una curva más plana. Y más allá del panorama todavía optimista que sigue ofreciendo la FED a nivel local, con la economía global dando señales de una mayor desaceleración económica, la misma, tarde o temprano se terminará reflejando en una mayor desaceleración económica en EEUU y con ello la FED no tendrá más remedio que seguir bajando las tasas de interés o correr el riesgo de quedarse “detrás de la curva”. EEUU está demasiado apretado para la economía mundial. El país con la moneda de reserva mundial tiene la tasa de política más alta que existe en el mundo desarrollado y a menudo esto ha sido un problema.
  • Los datos económicos siguen sorprendiendo a la baja. Lo distintivo esta vez, es que EEEU se ha sumado en entregar peores datos, con la manufactura y los servicios dando cuenta, que la mayor desaceleración global está colándose en EEUU y traspasándose incipientemente a sectores más sensibles, más allá de la industria. A esto hay que sumar que las expectativas de inflación se han seguido deteriorando y las condiciones financieras se han vuelto más restrictivas (no a los niveles de diciembre, pero es el riesgo que se corre).
  • El mundo se ha girado hacia una política monetaria más expansiva. En lo que va del año, la política monetaria en las economías avanzadas y resto de países del G20, los que representan cerca del 90% del PIB mundial, se ha tornado fuertemente expansiva. En particular, en el mes de septiembre, de los 29 países incluidos en nuestro monitoreo, 25 ejecutaron recortes en su tasa de interés de referencia. Esto implica que cerca del 80% de los bancos centrales de nuestra muestra han adoptado una postura más expansiva. Por lo tanto, creemos que se han ido creando las condiciones para por lo menos contener la desaceleración económica global y con cierta mejora de las expectativas, pensar en cierta recuperación de la actividad de cara a 2020.
  • Con todo, nos sigue preocupando la trayectoria a la baja de la economía, pero creemos que todavía es algo manejable, con mayor estímulo e idealmente con menos riesgos geopolíticos (Brexit y guerra comercial principalmente).