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IPC de septiembre sigue sin evidenciar presiones inflacionarias ni traspaso cambiario


No descartamos octubre, pero nos inclinamos por que la normalización monetaria comenzaría en diciembre.

El INE publicó el IPC correspondiente a septiembre, el que aumentó 0,3% m/m (0,34% m/m), lo que se encontró por debajo de las expectativas de mercado (0,5% m/m), aunque cercano a nuestra proyección de 0,4% m/m (0,35% m/m). Con esto, el índice muestra una variación de 3,1% en doces meses, acumulando un incremento de 2,3% durante el año.

Desagregando, ocho de las doce divisiones que componen el indicador evidenciaron incrementos, dentro de las que destacaron Transporte (1,1% m/m, incidencia 0,142 pp), Vivienda (0,7% m/m, incidencia 0,096 pp) y Alimentos (0,4% m/m, incidencia 0,082 pp), lo que fue parcialmente compensado por la baja de bebidas alcohólicas y tabaco (-0,6% m/m, incidencia -0,024 pp). Nos llamó la atención este resultado, ya que según información publicada por BAT, los cigarrillos habrían aumentado de 0,64% m/m, lo que no habría sido recogido por el INE.

De esta manera, las mayores diferencias respecto a nuestra estimación se ubicaron en recreación y cultura, las ya citadas bebidas alcohólicas y tabaco, y restaurantes y hoteles (ver tabla adjunta).

En términos subyacentes, el IPC SAE aumentó 0,2% m/m, levemente por sobre nuestra estimación (0,1% m/m), aunque en línea con lo estimado por el mercado. Lo anterior se compuso de un alza de 0,4% m/m del componente de Servicios, con lo que se ubicó en 3,4% a/a, lo que fue parcialmente compensado por una disminución de la variante de Bienes, que cayó 0,1% m/m, llegando a una nula variación interanual. Esto sigue siendo interesante, porque más allá de los efectos directos en combustibles (índice de energía se incrementó 1,3% m/m, el de combustibles 2,18% m/m), la depreciación cambiaria aún no se estaría traspasando al resto de los precios locales.

Adicionalmente, el índice de difusión (medido como el porcentaje de bienes que aumentó de precio) llegó al 41%, el menor del año, por debajo de los últimos 5 septiembres e inferior al promedio de 2018. Por lo tanto, pareciera ser que las presiones inflacionarias continúan bastante contenidas, sin forzar al Banco Central para normalizar agresivamente la política monetaria. Aunque creemos que existe una probabilidad no despreciable de que se produzca un alza de la TPM en octubre, creemos que lo más probable es que ese evento se produzca finalmente en diciembre, previo a la publicación del IPoM de dicho mes.

Hacia octubre, pronosticamos una variación de precios entre 0,3% y 0,4% m/m, lo que estaría influenciado principalmente por las divisiones Alimentos, Transportes y Vivienda, lo que sería parcialmente compensado por Vestuario. Recientemente se ha incorporado en las estimaciones una caída relevante en las cuentas de luz. Sin embargo, según la última información publicada por Enel para las tarifas vigentes a octubre, éstas evidenciarían una leve alza (siguiendo la metodología del INE para calcular estas variaciones). Con esto, la variación interanual caería hasta 2,9%, aunque rápidamente retornaría al 3,0% durante noviembre y diciembre.