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Pese a acotadas presiones inflacionarias, expertos siguen viendo alza de la TPM en diciembre


Los analistas indican que la inflación de 0,2% de agosto no reflejó la racha alcista del dólar de las últimas semanas, la que tendrá una importante incidencia en los registros de inflación de los próximos meses. Con todo, la gran interrogante sigue siendo el escenario externo.

Septiembre 2018- En línea con las proyecciones del mercado se ubicó la inflación de agosto, que tuvo una variación mensual de 0,2%, impulsada por vivienda y servicios básicos, a lo que se sumó alimentos -particularmente el tomate, con un aumento de 15,2% en el mes- y las bebidas no alcohólicas, lo que fue compensado por la baja en el precio del servicio de transporte en bus interubano (-15,3%). Así, en términos anualizados, la inflación total retrocedió de 2,7% a 2,6% en agosto.

Lo más llamativo del indicador es que las medidas subyacentes que excluyen a los transables (combustibles y energía) no registraron variaciones mensuales, reflejando presiones inflacionarias acotadas. De hecho, el IPCSAE se mantuvo en 1,9% -por debajo del rango de tolerancia del Banco Central de 2% y 4%- por tercer mes consecutivo a lo que se suma un débil mercado laboral con presiones contenidas por el lado de las remuneraciones.

Este escenario podría cambiar en los próximos meses, ya que la inflación de agosto no recoge la racha alcista que ha registrado el dólar en las últimas semanas (ayer la divisa cerró en $691,1) lo que según los analistas, se reflejaría primero en bienes denominados en dólares y luego en productos como combustibles y productos importados, a lo que se sumaría el precio de los alimentos perecibles propios de Fiestas Patrias.

¿Y la tasa?

El Banco Central estableció claramente que la política monetaria comenzaría a normalizarse antes de fines de año. Todo esto, pese a las bajas presiones inflacionarias que registra la economía. La tasa implícita a tres meses plazo se ubica en 2,57% y a seis meses plazo en 2,76%, anticipando que el incremento debería concretarse hacia el primer trimestre del próximo año.

En entrevista con Pulso TV, Miguel Ricaurte, economista jefe de Itaú indicó que las presiones inflacionarias están contenidas, pero hay que estar atentos a lo que ocurre en los mercados externos. Pese a ello, señaló que es probable que el Banco Central eleve la tasa de interés en diciembre, “siempre que la tensión comercial se mitigue”. Matías Solorza de BanChile apuntó que “las tendencias reflejadas se comportan en línea con lo planteado en el último Ipom, con un escenario que avanza para que el próximo movimiento de la TPM (hoy en 2,5%) ocurra en diciembre”, siendo la principal interrogante “el comportamiento de la parte subyacente que continúa bordeando el 2%”. Respecto del ritmo de alza de tasas, Nathan Pincheira de Fynsa, acotó que “aún nos falta ver elementos que justifiquen un proceso de normalización más rápido hacia 2019”.

La nota disidente es de Waldo Riveras de Scotiabank quien apunta que el efecto dólar se sentirá con mayor potencia en el cuarto trimestre, y que el registro de agosto “daría más tiempo antes de comenzar el inicio del ciclo de la normalización”, que estiman “seguimos anticipando para el primer trimestre de 2019”, argumentando para ello la nueva canasta del IPC, una menor actividad para el segundo semestre de 2018; un consumo privado aún débil y un escenario externo con altos grados de volatilidad e incertidumbre.

Exportaciones caen 1% en agosto

Las cifras de comercio exterior de agosto publicadas por el Banco Central (BC) mostraron un menor dinamismo en exportaciones, ya que cayeron 1% influido por la contracción que registraron los envíos mineros (13,3%). Esta es la primera caída desde febrero de 2017. Como contrapartida, las importaciones avanzaron 18,2% por el mejor comportamiento de las compras de bienes de consumo durables que crecieron 22,6%. En tanto, las importaciones de bienes de capital, subieron 14,6%.

Fuente: Pulso-La Tercera